¿ Que que le doy al pollo nuevo? Te lo digo en un pis pas….

Al hilo, hace un momento con un buen amigo, pero verde en estos menesteres , o digamos nobel, en el hecho de tratar de esclavizarnos voluntariamente a este Arte de la Cetrería, de que como iba a alimentar, a un nuevo pollo de Peregrino x Cernícalo Americano, o mas conocido en la nueva nomenclatura, como peryan, estuve recordando lo que le dije……»Trata de imitar a lo que la madre Naturaleza hace con todas las criaturas, dígase, dale lo que su madre le daría, aún tratándose de una especie que jamás se hubiera dado en lo salvaje. Lo cual no es óbice, para que con dos dedos de frente que se utilice, hacer lo correcto».

Si lo recibes ya vestido, o completamente emplumado, de los 40 días para delante, haz que siga comiendo, si te es posible, y si no, haz lo imposible por hacer que reciba lo mejor, aún estando dentro de una gran ciudad.

Gracias a la globalización, y libre mercado en las redes sociales, se puede acceder con una rapida busqueda en la red, a unas cuantas empresas, especializadas en nutrición animal, desde reptiles a insectos, pasando por lo que nos interesa, nuestra queridísima rapaz, y más en este caso del que hablo, y a muchos les va a incumbir, máximo en los meses vecinos, pródigos en la adquisición de los nuevos retoños primaverales, donde depositaremos tanta ilusión, como tiempo y esfuerzo, tratando de hacer que tanto torzuelo como prima, de la especie que hayamos adquirido, llegue a ser ese pájaro en el que nos veremos reflejados en su vuelo.

Al igual que en cualquier otra especie, la mayor variedad de nutrientes que se les pueda suministrar, redundará en un crecimiento óptimo e incluso superior a sus hermanos salvajes, los cuales sin duda jamás tendrán acceso tan regularmente a la amplísima panoplia de alimentos que podemos suministrarles.

Digamos que los recibimos para troquelar, en plumón todavía, sin siquiera estar en cañones las futuras plumas.

Su organismo creciente, y nunca mejor dicho, está literalmente hambriento de ladrillos con los que construir la futura mansión, que constituirá su cuerpo. Y nunca hay mejor fábrica proveedora de materiales de construcción que lo que la propia naturaleza les suministraría si tuvieran un supermercado completo a su alcance.

De cara a su futuro esqueleto, el aporte de alimentos que contengan esos minerales, de los cuales se formarán todos esos huesos y estructuras duras que constituirán el chasis, por utilizar un término que todos entendemos, el cual, contra más fuerte y flexible sea, hará que el ave sea perfecta en la medida de lo posible, en cuanto a fortaleza estructural para hacer que la futura musculatura, pueda anclarse con sus tendones, haciendo que su eficacia sea máxima.

Tanto si vamos a recibir un tipo cualquiera de falco, accipiter, y, para algunos apasionados, un gran aquílido, ya que estoy hablando solo y exclusivamente de un ave para la práctica de la cetrería, con lo cual estamos hablando de una futura ave de caza, la alimentación básicamente ideal sería la misma, variando acaso en algunos porcentajes, no tanto ya de cantidad, como podríamos decir, sino calificandolo de CALIDAD en cuanto a nuestra futura ave se refiere.

Para no extenderme inútilmente en divagaciones, sino en lo que al futuro cetrero le importa dar como alimento a su recién llegado aliado alado, digamos, que fundamentalmente y sin ningún tipo de duda, la nutrición a base de aves, sobre todo columbiformes, como palomas o tórtolas, o también gallináceas del orden de la codorniz común, y en el caso que se pueda, francolines, colines de Virginia y faisán común o gallinas de Guinea, hablando de especies accesibles para la minoría.

Por lo tanto, basando la alimentación en lo expuesto anteriormente, pero también sin duda, en otra opción alternativa y complementaria a la de la alimentación con aves,como es la nutrición de nuestro pollo de rapaz con mamíferos, los cuales en especies sobre todo de Accipitriformes, más que en Falcónidas, son en muchas especies casi el 80% del aporte de presas de ambos progenitores al nido.

Antes que nada, es importantísimo saber que, para prevenir la infestación o contagio de nuestra ave, por parte tanto de organismos microscópicos como bacterias o virus portadores de múltiples enfermedades, así como de organismos pluricelulares como parasitos del orden de los vermes, lombrices, tenias, o sea, lo que vulgarmente todos conocemos como «gusanos» del tracto intestinal, se debe congelar durante al menos varios días la comida a dar, dandole prioridad en esto a todas las aves, ya que sus bacterias y parásitos, al ser de aves, son mas proclives a contagiarse a la nuestra, lo cual no es óbice para que en contadas ocasiones, y con la total seguridad tanto de la buena procedencia de la carne a dar, como de la parte que le demos para comer, sobretodo de aves, de las cuales daremos preferentemente la parte magra de la pechuga, matemos y demos de comer en «caliente», lo cual es siempre de una apetencia enorme por parte de nuestro pollo, y rompe la monotonía de lo congelado, amen de ser beneficioso.

Desde el humilde ratoncillo de campo o topillos, hasta las liebres, pasando por todo tipo de roedores y del otro lagomorfo, presa principal de casi toda la fauna carnívora de la Península Ibérica, como es el conejo. Bien troceados en caso de pollos de mediano tamaño, hechos prácticamente papilla o finamente picados, sin el pelo al principio ni hueso, hasta los 8 a 10 dias primeros, y despues con huesos tambien, pero machacados finamente con la carne, para el fundamental aporte de minerales. Cuando ya estan practicamente con el plumón soltado, y encañonados completamente o vestidos, es bueno y de gran beneficio para el o la futura predadora, el aportar su ración en forma de carcasa, dígase miembros como alas o patas, cuellos, etc, completos, de manera, que se esfuercen en arrancar la carne de los mismos, y de esta manera fortalecen la musculatura de pico, cabeza, cuello y las garras, las cuales aprenden a coordinar movimientos de agarre e inmovilización del trozo a comer, en anticipo de lo que haran despues una vez cazando, como es la  inmovilización y sometimiento de la presa cazada.

Sin más, siguiendo esta dieta variada y estos pequeños truquillos o mas bien, consejos, en la manera de administrarlos, veremos como nuestro pupilo sale adelante, se viste completamente de hermosas y funcionales plumas, y ademas, al seguir la alimentacion de la manera mas variada posible, contribuiremos a algo que se me quedaba en el tintero, y es que esta variedad, junto al aporte del hueso machacado y demás, hará que la calidad de las plumas sea óptima, dotándolas de una firmeza y al mismo tiempo flexibilidad, vitales para garantizar no ya el vuelo, sino que el plumaje, con los avatares futuros de los aterrizajes, lucha con la presa, alimentación, etc, no se partan o doblen por sus cañones con facilidad.

En próximo articulo, y mas en esta época primaveral donde la cría y los pollos nos rodean, abordaré el tema de otros complementos para la alimentación, y otros aspectos importantes para la  salud de nuestra ave de presa.

Como dijo aquel sabio de no me acuerdo donde, SOMOS LO QUE COMEMOS, y deberíamos aplicar esta sentencia tanto a la alimentación del ave, como a su cetrero, y yo mismo procuro aplicarme este parche, jejeje…..

Miguel Reyes, vuestro amigo Miguelón..

Comentarios (4)

  1. Antonio Pelaez Díaz

    ¡Bravo Miguel! Magnifica semblanza de lo que debe ser la alimentación de un pollo de rapaz recién adquirido, sobre todo si el adquiriente es Nobel y neófito en esta materia.
    La verdad que hoy las personas noveles en creería tienen una gran suerte de contar una herramienta tan magnifica como es está web, y los que en ella plasman su sabiduría para que otros no comentan errores que puedan dar al traste con el pobre pollo.

    1. Miguel Reyes Ruiz

      Gracias Antonio!!!

  2. Vicente

    Magnífico. Sencillo a la par que literario. Gracias por compartir tu gran sabiduría querido amigo y maestro Miguelón.

  3. Juan Antonio Diaz Jimenez

    Chapó….

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