La iniciación del futuro cetrero es algo que en si mismo, conlleva una fuerte carga emocional y de ilusión, para quien pretende llegar a alcanzar el poder disfrutar y ejercer la cetrería, enfocando siempre esa palabra, cetrería, como una futura acción de caza empleando un ave de presa.
No es poca la tarea que se debe afrontar en ello, ya que son muchos, y variados requisitos, los que deberá el futuro cetrero llevar a cabo. Y uno de los primeros y fundamentales, imprescindible para una futura cimentación con todo el fundamento posible,sera el de adquirir unos conocimientos teóricos que le permitan poder llevar a buen término, no ya el aprobar el examen que le permitirá llegar a obtener la autorización y licencia cetrera, sino también, el evitar futuros males y adversidades de muy diversa índole que por desconocimiento pudieran acontecerle al ave que tan ansiosamente desea portar en el puño.
Y es algo que por desgracia, suele verse hoy día en el panorama de los futuros aspirantes a cetreros, mucho mas de lo que cabría esperar.
En la actualidad, gracias a la labor de muchos y buenos criadores profesionales, no hay que recurrir como antaño para poder tener una rapaz, el tener que detraerla de su medio natural, cosa que por otra parte, es algo absolutamente prohibido en el ámbito nacional, sino que gracias a los antes citados criadores, es posible con bastante facilidad, el obtener un ejemplar de muchas especies de aves de presa, tanto de alto como de bajo vuelo. Y es esa facilidad la que puede convertirse en una trampa para el deportista y su ave, si antes no ha adquirido una buena formación.
Afortunadamente, pasaron los tiempos en que era casi titánica y desesperante la labor de poder acceder a la información necesaria, sino era que uno tuviera la enorme fortuna, digamos que casi le tocara la loteria, en forma de poder conocer a uno de los escasos cetreros que ejercían este noble arte.
Hoy, con las redes sociales, tenemos un acceso prácticamente instantáneo y casi ilimitado a mucha información desde la comodidad de nuestro hogar, con cualquier ordenador, o más aún, desde donde nos apetezca, gracias a la proliferación a todos los niveles de los terminales portátiles en forma de teléfonos inteligentes o smartphones, y tabletas o hermanas menores de los ordenadores portátiles.
Sirvan estas líneas como prólogo a lo que en sucesivas entregas, iré intentando aportar para poder contribuir a arrojar algo de luz sobre la práctica cetrera de cara a los principiantes, e incluso a quien sin tener un ave, acaricia la idea de llegar a formarse en el noble arte de cetrería.
Asimismo, para no hacer tediosa la sección, iré intentando salpimentar el hilo narrativo, con historias y anécdotas variadas que nos proporciona la riquísima historia y actualidad de la cetrería, y además, siempre abierto a las sugerencias de todas y todos, ya que es labor común el hacer más grande aún si cabe a nuestra apasionante y amada, en mayúsculas, CETRERÍA.
Recibid mi más sincero agradecimiento.
Miguel Reyes, vuestro Miguelón.